DE DONDE PROCEDE EL AUTOESTIMA
De nuestros padres, nuestros profesores y más gente. Las personas de nuestra vida pueden influir en cómo nos sentimos con nosotros mismos. Cuando ellas se centran en lo bueno que tenemos, nos sentimos bien con nosotros mismos. Si tienen paciencia cuando cometemos errores, aprendemos a aceptarnos a nosotros mismos. Cuando tenemos amigos y nos llevamos bien con ellos, nos sentimos aceptados.
Pero, si los adultos nos riñen en vez de elogiarnos, es difícil que nos sintamos bien con nosotros mismos. El acoso y que tus hermanos o tus compañeros se metan contigo también daña tu autoestima. Las palabras duras dejan huella, y se convierten en una parte de lo que piensas y de cómo te sientes sobre ti mismo. Por suerte, las cosas no tienen que seguir así.
Tu voz interior. Las cosas que te dices a ti mismo desempeñan un rol importante en cómo te sientes sobre ti mismo. Pensar cosas como: "Soy un fracaso: siempre pierdo" o "Nunca haré amigos" daña tu autoestima.
Hay otras formas de pensar sobre las mismas cosas. "No he ganado esta vez, pero tal vez gane la próxima vez." "Quizás pueda hacer alguna amistad." Esta voz interior es mucho más esperanzadora. Te ayuda a sentirte bien. Y se podría convertir en real.
A veces, nuestra voz interior se basa en las palabras duras que nos han dicho otras personas. O en malas experiencias que hemos tenido. A veces, nuestra voz interior es muy dura con nosotros mismos. Pero podemos cambiar esa voz interior. Podemos aprender a pensar cosas mejores sobre nosotros mismos.
Comentarios
Publicar un comentario